23 de diciembre de 2014

Mai  Álvarez desde Argentina

¿Qué puedo yo agregar a lo dicho por todos quienes compartimos tus luchas y sufrimos hondamente tu partida? nada, la confusión, el dolor y la impotencia son sentimientos recurrentes, a Gini y su mujer, estuve a punto de conocerlas personalmente, cuando me enteré de su lucha, las invité a casa, pero es lógico que no pudieron venir, vivo en la Patagonia, así que generalmente, no recibo visitas familiares;  cuando vinieron a Buenos Aires, yo anduve una semana deambulando por esos lares, y un día Gini, que para entonces vivía alquilada junto a su esposa y el pequeño (desde la barriguita de mamá Migde) me invitaron un cafecito venezolano, algo muy codiciado en tierras extranjeras, que erróneamente decidí posponer, ahora irremediablemente para siempre. Pero, aunque me duele la tragedia, que es de la comunidad toda, el momento histórico que vivimos la comunidad sexodiversa venezolana, nos exige desatascarnos del sentimentalismo, y empezar a conducirnos de manera firme como nuestra camarada lo hacia, sin titubeos, es evidente el juego en el que tontamente hemos caído, creyendo que desde afuera era posible ser escuchados tal como lo prevé la constitución, confiando solamente en  el poder popular, sabemos lo que ha ocurrido  cuando actuamos así, ¿un ejemplo? El Maizal, y como, mediante una jugada perversa institucional, es ignorado uno de los muchísimos logros del comandante (sin embargo en las ultimas horas me enteré del cambio de decisión del TSJ lo cual nos alivia un poco) cabe pues preguntarse ¿si hicieron eso con un sector social clave como lo es el campesinado, y además con un decreto respaldado en vida por el comandante eterno que quedará para nosotros? Si, la situación pareciera no tener conexión, pero la tiene, en un elemento fundamental: la violación de los valores de justicia e inclusión de ambas situaciones por parte de funcionarios institucionales antirrevolucionarios.

En el caso de las camaradas Gini y Migdely, el ataque comenzó de la misma manera, por parte de quienes,  en lugar de actuar en condiciones de equidad, lo hacen escudándose en prejuicios religiosos y segregacionistas, a pesar de ser parte de un gobierno revolucionario, contra el que conspiran algunos funcionarios cada día e incansablemente, de todas las formas conocidas, pues bien, primero, se ignoró su adhesión al casamiento, que legalmente realizaron en este país (Argentina), con el que mantenemos vínculos diplomáticos alimentados por el comandante Chávez, y ahora, dejando un niño nacido y reconocido por la nación austral, como legitimo de ambas,  así como a su joven madre , ahora trágicamente viuda, en su país por descendencia directa, o sea Venezuela, al margen de todo derecho humano pensable, un niño que será extranjero en el país de sus mamás, una madre que no tendrá amparo económico, ni derecho a herencia, ante su terrible situación.

Como vemos pues, se nos abre dentro de toda esta confusa y dura situación, un camino, que considero el más viable, y que evidentemente debe discutirse dentro de nuestra organización, un paso que nuestra camarada supo visualizar certeramente, ¿debemos crear una plataforma política en alianza con las fuerzas socialistas, disidentes del socialcristianismo, que nos impulse a ser un organismo político activo GLBTI?  ¿será Venezuela igualitaria el elegido para este paso inédito en la historia política de nuestro país?, no veo momento más preciso que éste, para empezar a jugar defensivamente, y no ofensivamente, al estilo del “gato y el ratón”, como hasta ahora pasa,  el juego político, una situación a la que muchos apuestan con el fin de desgastarnos en movilizaciones, que si bien realizan su aporte, en cuanto a visibilizarnos y manifestarnos ante la sociedad, no es del todo suficiente para el logro de nuestros objetivos, que son muchos (matrimonio igualitario, reconocimiento de identidad de género, financiamiento estatal de tratamientos de fertilización asistida para parejas homoparentales. y un largo etcétera) que exigen un accionar político contundente. Sabemos que un paso como éste implica muchos riesgos, pero, la discusión debe estar abierta para construir un espacio político legalmente presente dentro de la institucionalidad (Asamblea Nacional y demás espacios de participación popular) y a la vez no perder el contacto y accionar de la comunidad, no solo sexo diversa sino de sectores afines a nuestra lucha  (como organizaciones pro aborto, feministas, y otras)  tal como hemos venido haciéndolo, siguiendo así, la estrategia que exitosamente se ha implementado en aquellos países que han logrado conquistar este tipo de derechos, mediante la sensibilización, concientización y  movilización social, conjunta, creando un frente de resistencia cada vez más fortalecido por la discusión y heterogeneidad, que enriquezca y a la vez permita luchar juntos por una misma causa, con diferentes matices: “la igualdad, la inclusión, la justicia social de los sectores más excluidos e invisibilizados por el prejuicio y la discriminación”.

Ahora bien, algunos dirán, que en otros países hermanos esto ha podido lograrse solo con acciones de calle, si es verdad, pero hay otros elementos que han hecho factible el logro de objetivos, en el caso de Argentina, por ejemplo, el resurgimiento de la democracia luego de una oscura época antidemocrática, que compite en los anales de la historia junto a su par de Chile,  como la más represiva y fascista del continente, donde se vulneraron todos los derechos humanos fundamentales que pudieran pensarse, han permitido, que el poder político de esta ultima década de un joven sistema democrático de apenas 3 décadas de existencia, pueda entender que, los derechos humanos, para la sociedad inclusiva, en un mundo de grandes transformaciones, comprende áreas hasta entonces desestimadas, y que toman fuerza cada día en diversas partes del mundo e incluso en muchos países de nuestra Patria Grande.

Una plataforma política con Marea Socialista, nos permitiría por un lado, ser el primer partido político, abiertamente Pro GLBTI socialista, aliado estratégicamente con otros sectores sociales, lo que incentivaría la participación de quienes, prefieren, o no tienen otra opción que  la representatividad, para involucrarse en la lucha, por diversas razones ( autoexclusión, dificultades geográficas como mi caso que nos impiden la participación en marchas y movilizaciones u otras diversas), así como el fortalecimiento de ese nexo, que es necesario tener con el resto de las fuerzas sociopolíticas, para que puedan entender, aún más, que la lucha por el matrimonio igualitario, y otros derechos que justamente exigimos, son una lucha colectiva, que también les toca, y que simplemente buscan cristalizar nuestra meta común: el socialismo del siglo XXI, donde todos somos importantes, donde la exclusión no existe, y así, juntos, unidos y diversos a la vez, impulsar la conquista de nuestras exigencias, de nuestras luchas, de nuestros sueños.


Como integrante de Venezuela Igualitaria, desde Argentina, es mi aporte para analizar la situación y avanzar en la concreción de nuestra primera y justa decisión, abrir la brecha de la batalla por nuestros derechos como comunidad sexo diversa, y así, honrar la memoria de nuestra camarada, combativa hasta el final, que resurja  y vuele alto de sus cenizas como el ave Fénix multicolor, de la igualdad, el amor y la justicia.
Publicado por Venezuela Igualitaria El 23 de diciembre de 2014 Sin comentarios

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